•El objetivo de las empresas es maximizar
sus beneficios, que son iguales a ingresos totales menos costos totales.
•
Cuando se analiza la conducta de una empresa, es importante incluir todos los
costos de oportunidad de la producción. Algunos de los costos de oportunidad,
como los salarios que la empresa paga a sus trabajadores, son explícitos.
Otros, como el salario que el propietario de la fábrica deja de percibir por
trabajar en la empresa en vez de tener otro trabajo, son implícitos. Los
beneficios económicos toman en cuenta tanto los costos explícitos como los
implícitos, mientras que la utilidad contable sólo considera los costos
explícitos.
• Los costos de una empresa reflejan sus
procesos de producción. La función de producción de una empresa típica se
vuelve más plana a medida que aumenta la cantidad de un insumo, lo que
demuestra la propiedad de producto marginal decreciente. Como resultado, la
curva de costos totales de la empresa se vuelve más pronunciada conforme
aumenta la cantidad producida
•Los costos totales de una empresa se
dividen en costos fijos y costos variables. Los costos fijos son aquellos que
no cambian cuando la empresa varía la cantidad producida. Los costos variables
son aquellos que cambian cuando la empresa varía la cantidad producida.
• De
los costos totales de una empresa se derivan dos medidas relacionadas del
costo. El costo total promedio es el costo total dividido entre la cantidad
producida. El costo marginal es la cantidad en la que los costos totales
aumentan si la producción aumenta una unidad.
• Cuando se analiza la conducta de una
empresa, a menudo es útil representar gráficamente el costo total promedio y el
costo marginal. Para una empresa típica, el costo marginal aumenta conforme
aumenta la cantidad producida. El costo total promedio primero disminuye
conforme aumenta la cantidad producida y después aumenta a medida que la
producción continúa en aumento. La curva de costo marginal siempre interseca la
curva de costo total promedio en el nivel mínimo del costo total promedio.
Los costos de una empresa a menudo dependen
del horizonte de tiempo considerado. En particular, muchos costos que son fijos
a corto plazo se vuelven variables a largo plazo. Como resultado, cuando la
empresa cambia sus niveles de producción, el costo total promedio aumenta más a
corto que a largo plazo.
• El costo marginal aumenta a la larga con
la cantidad de producción.
• La
curva de costo total promedio tiene forma de U.
• La
curva de costo marginal interseca la curva de costo total promedio en el nivel
mínimo del costo total promedio.
El año pasado las ventas de plásticos, incluyendo los de un
solo uso, crecieron 2 por ciento. Cada hogar colombiano genera casi 4,5 kilos
de desechos al día y, cada 24 horas, solo en Bogotá, se desechan alrededor de
6.300 toneladas de residuos.
A
pesar de que en el país existe un impuesto a las bolsas plásticas,
establecido en la reforma tributaria de diciembre de 2016, la producción de
este tipo de elementos sigue siendo importante. Según un
informe denominado Situación actual de los plásticos en Colombia y su impacto en el medio
ambiente, dado
a conocer por Greenpeace y la Clínica Jurídica de Medio Ambiente y Salud
Pública (MASP) de la Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes, el año
pasado la producción de bolsas plásticas fue de 60 mil toneladas.
De acuerdo con el mismo estudio, la
producción de pitillos ascendió a 2 mil toneladas y la de tapas plásticas
alcanzó 23 mil toneladas; cifras que continúan siendo muy altas y que se espera
que el país reduzca con las medidas que se han venido anunciando con el fin
de bajas el consumo de este tipo de productos.
Allí
se muestran datos que además de dicientes, son preocupantes. Cada
hogar colombiano genera casi 4,5 kilos de desechos al día y, cada 24 horas,
solo en Bogotá se eliminan alrededor de 6.300 toneladas de residuos.
El año pasado, las ventas de
productos plásticos registraron un incremento de 2,5 por ciento. “Se debe promover un
cambio de mentalidad y pasar de una cultura de consumo desechable a una de
consumo responsable, reparación y reutilización. Y en este cambio el rol de las
empresas es clave”, coincidieron representantes de Greenpeace y la Clínica
Jurídica de Medio Ambiente y Salud Pública (MASP) de la Universidad de los
Andes.
“Dentro
de los objetivos del informe buscamos hacer una revisión respecto de la real
magnitud del problema de los plásticos en Colombia, analizar bajo el
enfoque de la economía circular el comportamiento que tiene este material,
saber cuáles son las principales consecuencias que generan estos residuos en el
medioambiente, pero también conocer la gestión pública que tienen los desechos
plásticos”, explicó Camilo Quintero Giraldo, director de la Clínica Jurídica de
Medio Ambiente y Salud Pública (MASP) de la Universidad de los Andes.
A
juicio de Gómez, existe una responsabilidad clave por parte de las
empresas productoras y generadoras de plástico, que no les brindan opciones
a los consumidores. "Por eso, por ejemplo, el papel clave
que deben asumir los supermercados, lo cuales, si se tomaran medidas para
disminuir plásticos en sus mostradores o generar espacios específicos sin
productos con plástico, aportarían de manera significativa a la
reducción del problema y a un efecto de imitación en otras industrias”.
Según
el informe, en Colombia, el consumo de bolsas de material
plástico fue de 482 mil toneladas para el año 2017, de acuerdo con
datos del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (Dane).
La Procuraduría General de la
Nación realizó un análisis del impuesto nacional al consumo de bolsas plásticas, en el que indica
que durante el año 2018, únicamente 40 distribuidores de bolsas plásticas
presentaron su informe de rendición y cumplimiento de la ley. Específicamente
en Bogotá existen 1.500 distribuidores de bolsas plásticas, de los cuales
únicamente 5 han presentado el informe.
La
propuesta del gobierno es reemplazar el ciento por ciento de las bolsas que
causan el impuesto nacional al consumo de bolsas plásticas para el 2020. Para el cumplimiento de esta meta es
necesario que los distribuidores y los supermercados presenten sus informes de
rendición para que la implementación de la medida y la demanda de las bolsas
plásticas disminuya y sea efectiva, indica el informe de Greenpeace Colombia y
la Clínica Jurídica de Medio Ambiente y Salud Pública (MASP) de la
Facultad de Derecho de la Universidad de los Andes.
Lo anterior muestra que en Colombia
existe una producción masiva de plástico que podría ir en aumento. Esta producción
incluye los plásticos de una vida útil corta, pues existe una disposición a
pagar por las bolsas plásticas o por otro tipo de plásticos que son desechados
rápidamente.
La comodidad, acompañada de la
variedad de opciones que existen en el mercado, hace preocupante la situación
ambiental por el mal manejo de los residuos plásticos. A esto se suma que
existen graves problemas de gestión como: la disminución en la capacidad de
carga de los rellenos sanitarios y la vida útil de los mismos; el consumo
excesivo e innecesario de plásticos de un solo uso y; por último, la
deficiencia que hay en los programas de reciclaje y reutilización eficiente de
los plásticos.
(DINERO, 2019)
ANALISIS MICROECONOMICO:
Aunque en el país existe un impuesto
a las bolsas plásticas, establecido en la reforma tributaria de diciembre de
2016, la producción de este tipo de elementos sigue siendo mayor. Aunque
haya un impuesto sobre estos productos para reducir el consumo de estos
productos que tienen bolsas de plástico sigue siendo muy alto su consumo.
De
acuerdo con el mismo estudio, la producción de pitillos ascendió a 2 mil
toneladas y la de tapas plásticas alcanzó 23 mil toneladas; cifras que continúan siendo muy altas y que se espera que el
país reduzca con las medidas que se han venido anunciando con el fin
de bajas el consumo de este tipo de productos.
El año
pasado, las ventas de productos plásticos registraron un incremento de 2,5 por
ciento. “Se debe promover un cambio de mentalidad
y pasar de una cultura de consumo desechable a una de consumo responsable,
reparación y reutilización. Y en este cambio el rol de las empresas es clave”,
coincidieron representantes de Greenpeace y la Clínica Jurídica de Medio
Ambiente y Salud Pública (MASP) de la Universidad de los Andes.
La
Procuraduría General de la Nación realizó un análisis del impuesto nacional al
consumo de bolsas plásticas, en el que indica que
durante el año 2018, únicamente 40 distribuidores de bolsas plásticas
presentaron su informe de rendición y cumplimiento de la ley. Específicamente
en Bogotá existen 1.500 distribuidores de bolsas plásticas, de los cuales
únicamente 5 han presentado el informe.
De acuerdo con este informe muchos de los
distribuidores no están cumpliendo con el impuesto y no están presentando su
informe de rendición y cumplimiento de esta ley.



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