• Un mercado de competencia monopolística
tiene tres características principales:
• Muchos
vendedores: existen numerosas empresas que compiten por el mismo
grupo de clientes.
• Diferenciación del producto: cada empresa produce un bien que tiene al menos una leve
diferencia con los bienes que producen las demás empresas. Por lo que, en vez
de ser tomadora de precios, cada empresa enfrenta una curva de la demanda con
pendiente negativa.
•
Libertad
para entrar y salir del mercado: las empresas pueden entrar y salir
del mercado sin ningún tipo de restricción, por lo que el número de empresas en
el mercado se ajusta hasta que los beneficios económicos son cero.
La
empresa de competencia monopolística a corto plazo
Los competidores
monopolísticos, como los monopolios, maximizan los beneficios produciendo la
cantidad a la cual el ingreso marginal es igual al costo
marginal. La Figura 2 empresa en el panel a) produce beneficios debido a que, a
esa cantidad, el precio es superior al costo total promedio. La empresa en el
panel b) produce pérdidas debido a que, a esa cantidad, el precio es inferior
al costo total promedio.
La
empresa de comportamiento monopolística a largo plazo
En un mercado de competencia monopolística,
si las empresas obtienen beneficios, nuevas empresas ingresan al mercado y las
curvas de demanda de las empresas que ya se encontraban en el mercado se
desplazan hacia la izquierda. De la misma manera, si las empresas tienen
pérdidas, algunas empresas deciden salir del mercado y las curvas de demanda de
las empresas que permanecen en el mercado se desplazan hacia la derecha. Debido
a estos desplazamientos de la demanda, una empresa en competencia monopolística
finalmente alcanza el equilibrio a largo plazo que se muestra aquí. En este
equilibrio a largo plazo, el precio es igual al costo total promedio y la
empresa obtiene beneficios de cero.
• El
equilibrio en un mercado de competencia monopolística difiere de aquel del
mercado de competencia perfecta en dos maneras relacionadas. Primero, cada
empresa en un mercado de competencia monopolística tiene exceso de capacidad.
Es decir, opera en el segmento descendente de la curva de costo total promedio.
Segundo, cada empresa establece un precio superior al costo marginal.
•
Competencia monopolística frente a la competencia perfecta
La competencia monopolística no tiene todas
las propiedades deseables de la competencia perfecta. Existe la pérdida de peso
muerto típica del monopolio, causada por el margen sobre el costo marginal.
Además, el número de empresas (y, por tanto, de los productos) puede ser muy
grande o muy pequeño. En la práctica, los diseñadores de políticas tienen
capacidad limitada para corregir estas ineficiencias.
• Competencia
monopolística y bienestar social
Puede ser socialmente ineficiente es que el
número de empresas en el mercado no sea el “ideal”. Es decir, puede haber mucha
o muy poca entrada al mercado. Una manera en la que se puede pensar sobre este
problema es en términos de las externalidades asociadas con la entrada de
empresas en el mercado. Cuando una empresa nueva considera entrar al mercado
con un nuevo producto, únicamente piensa en los beneficios que obtendrá. Pero
su entrada al mercado también provoca dos consecuencias externas a la empresa:
• La externalidad de la variedad de
productos: como los consumidores obtienen un excedente con la introducción de
un nuevo producto, la entrada de una nueva empresa conlleva una externalidad
positiva para el consumidor.
• La
externalidad de robo de negocios: en vista de que otras empresas pierden
clientes y beneficios debido a la entrada de un nuevo competidor, la entrada al
mercado de una nueva empresa impone una externalidad negativa a las empresas ya
existentes en el mercado.
Por tanto, en un mercado de competencia
monopolística existen externalidades positivas y negativas asociadas con la
entrada de nuevas empresas al mercado. Dependiendo de la externalidad que sea
mayor, un mercado de competencia monopolística puede tener ya sea muy pocos o
demasiados productos.
• La diferenciación de productos inherente a
la competencia monopolística lleva al uso de la publicidad y las marcas. Los
críticos de la publicidad y las marcas argumentan que las empresas las usan
para manipular los gustos de los consumidores y reducir la competencia. Los partidarios
de la publicidad y las marcas sostienen que las empresas las usan para informar
a los consumidores y para que exista una competencia más vigorosa en precio y
calidad.
(Mankiw, 2012, pág. 299)


Comentarios
Publicar un comentario